Fahrenheit 451

Fahrenheit 451: La temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde.

Fahrenheit 451 (1966), dirigida por François Truffaut
Fragmento película Fahrenheit 451 (1966), dirigida por François Truffaut

Fahrenheit 451 es una novela escrita por Ray Bradbury y publicada en 1953, es un clásico de la literatura de la Ciencia Ficción del siglo XX, además es una de las distopías más representativas del subgénero junto a Un Mundo Feliz de Aldous Huxley y 1984 de Geroge Orwell.

En un futuro no muy lejano habremos olvidado que años atrás los bomberos solían apagar incendios. En la actualidad, el cuerpo de bomberos tiene como misión la quema de libros, convirtiéndose en un grupo de censuradores del conocimiento, jueces y ejecutores, con el fin último de oprimir aquellas ideas detractoras que se opongan a los ideales del gobierno y que inciten a la población a pensar y cuestionarse de una u otra forma. Cómo es de esperarse leer se encuentra prohibido por la ley, debido a que este acto terrible nos lleva a pensar, pensar evita que seamos felices, y en esta sociedad hay que ser feliz cueste lo que cueste, sin importar que sea por la fuerza. Lo normal y lo más correcto es que las personas pasen su tiempo viendo la televisión (su familia). Estos momentos en compañía de la fiel pantalla de imágenes en movimiento es donde se encuentra la verdadera felicidad para la sociedad de Fahrenheit 451. Recordemos que ser feliz es lo más importante sin importar a qué costo. Las personas no necesitan estar preocupadas, así que es mejor no pensar, es algo malo. Así que demos gracias al extraordinario cuerpo de bomberos del futuro que hace una labor excelente evitando que pensemos al quemar libros, demos gracias por los maravillosos Guardianes de la Felicidad que nos mantienen libres de preocupaciones.

Fahrenheit 451: Quema de libros por el partido Nazi en Berlin, Mayo 1933
Quema de libros por el partido Nazi en Berlin, Mayo 1933

El tema que sobresale en la novela de Fahrenheit 451 es la censura del conocimiento y la importancia de este por la libertad de una sociedad que es esclavizada por el gobierno a base de engaños y embrutecimiento de los ciudadanos, por medio de fomentar el avance y uso imparable de los medios audiovisuales de entretenimiento y comunicación. La sociedad se encuentra subyugada por la indiferencia a conocer la verdad y a la necesidad de libertad. Nadie quiere saber nada. La gran mayoría de las personas se ha privado por convicción propia de temas como la Filosofía, la Literatura, la Libertad para pensar y expresarse.

La sociedad encuentra alivio en los persistentes diálogos sin sentido y vacíos de los presentadores y actores de los programas y noticiarios que se encuentran inmersos en los receptores de vídeo, ubicados en altares sagrados dentro de cada vivienda para ser alabados y seguidos como dioses omnipotentes y únicos portadores de la verdad absoluta e indiscutible para la sociedad que los sigue sin cuestionar nada de lo que se dice en la glorificadas pantallas, cuál fanáticos religiosos dentro de una iglesia o mezquita. Los ciudadanos han escogido por voluntad propia la vía más fácil. Les gusta la comodidad y prefieren evitar cualquier tipo de esfuerzo, delegando su seguridad, responsabilidad, salud, bienestar y asuntos importantes para su gobierno, el cual abusa, los explota y embrutece sin parar, con el fin de mantenerlos esclavizados para el incremento egoísta de su riqueza reservada exclusivamente para los políticos y la élite sin escrúpulos. A pesar de todas estas comodidades y lujos, las personas no son realmente felices, y aun así, sabiendo esto, no hacen nada para cambiarlo, para revelarse ante el despotismo y la tiranía del gobierno. En el futuro de Fahrenheit 451 los intentos de suicidio son tan frecuentes y corrientes que son atendidos por simples operarios acostumbrados a estas situaciones como si fueran algo normal y de la cotidianidad del ser humano. Los jóvenes encuentran entretenimiento en el homicidio. La sociedad que nos muestra Bradbury en esta novela se encuentra gravemente enferma de insignificancia, carencia de valores, de moral y la triste aceptación de la horrible realidad en que viven, sin hacer el menor esfuerzo por luchar ante ella para cambiarla y derrocar a los que se encuentran arriba en las jerarquías de poder.

Fahrenheit 451 nos muestra la terrible victoria de la mediocridad del ser humano:

Los años de universidad se acortan, la disciplina se relaja, la filosofía, la historia y el lenguaje se descuidan; la gente se expresa cada vez peor a tal punto que apenas se recurre ya al uso de las palabras para comunicarse. La vida es inmediata solo el empleo cuenta, el placer lo domina todo después del trabajo”. – Beatty

Los gobiernos se escudan afirmando la gran mentira que esta mediocridad en la población no es impuesta por la fuerza con el fin de hacerse ver «inocentes». La realidad es otra, se sabe que este deterioro en la sociedad es provocado por medio del engaño de ellos, su manipulación de la educación en las instituciones, los medios de comunicación, el entretenimiento y la gran farsa de los discursos políticos; con el fin de conseguir la persuasión y el aprovechamiento de la ignorancia del pueblo para su control y explotación absoluta:

No fue una imposición del gobierno. No hubo ningún edicto, ni declaración, ni censura, no. La tecnología, la explotación de las masas y la presión de las minorías produjo el fenómeno…” – Beatty

Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de estado o cuánto maíz produjo Iowa el año pasado. Atiborrala de datos no combustibles, lanzales encima tantos <<hechos>> que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, de que se mueven sin moverse, y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia de filosofía o sociología para que empiecen a atar cabos…” – Beatty

El condicionamiento y lavado de cerebro desde la etapa escolar impuesto y controlado por los gobiernos es algo fundamental para esclavizarnos y el control de la sociedad:

El ambiente familiar puede destruir mucho de lo que se inculca en el colegio. Por eso hemos ido rebajando, año tras año, la edad para ingresar en el parvulario; ahora prácticamente arrancamos a los pequeños de la cuna”. – Beatty

Los miembros de las Juventudes Hitlerianas queman libros
Los miembros de las Juventudes Hitlerianas queman libros. Fotografía fechada en 1938 (Archivo de Historia Mundial / Alamy Stock Photo)

La tecnología junto a los medios audiovisuales y de comunicación en Fahrenheit 451 tienen la función de conformar el entorno propicio para facilitar el condicionamiento, embrutecimiento y asegurar el aprisionamiento de los ciudadanos, los cuales se encuentran inmersos en un océano de mentiras y futilidades sin sentido. El ocio de las personas se ve invadido por películas huecas y ordinarias, de espectáculos y retransmisiones deportivas con el fin último de evitar a los espectadores que hagan un esfuerzo mínimo para pensar y cuestionarse frente a temas de mayor trascendencia y de real importancia para el bienestar de la humanidad. Viven todo el tiempo deprisa, en constante movimiento, de esta manera nadie alberga el tiempo para pensar. Tampoco existe lugar para el dolor. La verdadera ‘familia’ de cada persona, en la novela de Bradbury, es la familia que te charla de primera mano desde el televisor que se encuentra en el living de tu hogar.

Lo más triste de todo esto es que a esta gran farsa e ignorancia impuesta a las masas, lleva a las personas que se presten de muy buena manera, persuadidas, sin siquiera cuestionar por un breve momento al sistema y gobierno, de la misma manera que un buen rebaño sigue a su pastor. De esta manera logran un embrutecimiento exitoso, basta con que a los ciudadanos simplemente se les transmita y se les brinde  “la sensación de que piensan”. En el libro se pueden apreciar varios casos, en una de sus páginas una mujer presume orgullosamente de votar por un candidato a la presidencia debido a lo atractivo que es, a diferencia de su rival feo y muy mal arreglado.

En esta distopía el gobierno oprime a los ciudadanos para llevarlos a la absoluta ignorancia de todo, un futuro muy cercano (por no decir que ya lo estamos viviendo de cierta manera) donde las personas ya no dialogan entre sí, y en caso de hacerlo, es solo para abordar y tratar los temas más insustanciales y que no contienen ninguna importancia, por el contrario abundan los muy superficiales y materialistas; dejan de existir los verdaderos sentimientos por los demás, todos son reemplazables y viven con la falsa ilusión que tienen una vida “realmente feliz” cuando la realidad es que viven en una red muy grande de mentiras, en una gran farsa a las que les gusta llamar “felicidad”, mientras se sienten cada vez más huecos por dentro. La sociedad en la que vivimos se dirige por ese camino, ya podemos observar cómo se manifiestan muchos de esos síntomas del mundo futurista de Fahrenheit 451 en el de hoy. Las personas temen abandonar su zona de confort para afrontar al mundo real, a los gobiernos inquisidores y totalitaristas; tienen miedo de hacer el verdadero cambio para que se produzca una sociedad llena de valores y amor verdadero, donde podrán llenar ese vacío que llevan por dentro durante tanto tiempo, debe afrontar nuestros temores y luchar por la verdad, por el amor, para que solo así al final se logre y se pueda hablar de una verdadera felicidad en el mundo.

La magia y la verdad de los libros radica en la energía maravillosa que poseen para llevar a los lectores a buscar la manera de atar los cabos sueltos que abarcan los diferentes aspectos del cosmos para crear un conjunto con sentido, por otro lado nos llevan a cuestionarnos aún más por la realidad y el mundo en el que vivimos; es un aprendizaje y conocimiento holístico e infinito que nos brinda la literatura al exponer “los poros de la vida”, sus detalles, texturas, colores y claroscuros, ya que todo está conectado. En cambio, las pantallas audiovisuales son inmediatas, nos dictan lo que debemos pensar y cómo debemos actuar sin darnos tiempo a responder. Por otro lado, en los libros siempre vamos a tener la posibilidad de cerrarlos, decirles que esperen, replicarles y cuestionarlos hasta llegar a un aprendizaje y adquisición de conocimiento por parte de los lectores. Los libros están para ayudarnos a Despertar y revelar la Verdad.

Un libro es un arma cargada en la casa de al lado. Quémalo. Quita el proyectil del arma. Domina la mente del hombre. ¿Quién sabe cuál podría ser el objetivo de un hombre culto?¿Yo?, no los resistiría ni un minuto”. – Beatty

Fahrenheit 451: La temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde.
Fahrenheit 451: La temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde.

Fahrenheit 451 maravillosa distopía de Ray Bradbury que nos invita a quitar el velo del conformismo, a pensar, a reflexionar, a separarnos de esa ciega mayoría a la que pertenece la sociedad y abrir los ojos para ver realmente lo que está sucediendo en el sistema, en la matrix, a evitar los engaños, las mentiras sin escrúpulos y controladoras que nos infunden continuamente los gobiernos, medios masivos de comunicación y entretenimiento, nos invita a dudar y a cuestionarnos constantemente por la verdad.

Así pues, si en un futuro muy cercano hay una plandemia, perdón pandemia, una guerra civil y los gobiernos nos atontan con programas de televisión, streaming, información y entretenimiento inagotable sin sentido y vacío; si los libros llegasen a escasear y comienza una masiva quema de páginas, historias de todo tipo, poesía, y verdades, como una cacería de brujas sacada de los siglos XV-XVII, y las hojas comenzaran a arder a 232,8 ºC (451 grados Fahrenheit), estaré más que mejor  preparado para afrontarlo y luchar contra el sistema. Transmutare para convertirme en libro donde dedicaré todo un capítulo para rendir homenaje a la magistral novela distópica de Ray Bradbury, por si algún día alguien, en algún lugar, la llegase a necesitar.

Asi pues, adelante con lo clubes y las fiestas, los acrobatas y los prestidigitadores, los coches de reaccion, las motocicletas, helicopteros, el sexo y las drogas, y mas de todo aquello que este relacionado con los reflejos automaticos. Si el drama es malo, si la película no dice nada, si la comedia carece de sentido, dame una inyección de teramina. Me parecerá que reacciono ante la obra, cuando únicamente se trata de una reacción táctil a las vibraciones. Pero no me importa; tan solo quiero distraerme”. – Beatty

 ¡Reflexionemos! ¡Es hora de Despertar! ¡Es hora de Tomar Conciencia y Actuar!

Recursos Extra:

Película: Fahrenheit 451 – 1966

Película: Fahrenheit 451 – 2018

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AndySciFi

Editor audiovisual, director creativo y líder de investigación. Investigador de la ciencia ficción, la cuántica, la espiritualidad, la historia, lo sobrenatural y lo paranormal; todo lo relacionado a estas temáticas. Decodificando las señales y símbolos para unir los puntos ocultos que se encuentran en los medios de comunicación y el entretenimiento para llegar a las verdades que no quieren que sepas.

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1 respuesta

  1. Claudia Patricia Zapata dice:

    Excelente análisis del libro, una invitación al despertar de conciencia, donde vemos por medio de la lectura el verdadero sentido de la vida , y encontrar los valores y la verdadera búsqueda de la felicidad

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